Empresarios de Israel están interesados en invertir en Guatemala —como respuesta al movimiento táctico de Jimmy Morales de trasladar la embajada— y uno de los rubros que les despierta interés es el tema de casinos. El Ministro de Economía sugiere que se podría llegar a firmar un acuerdo de libre comercio entre ambos países.

Jimmy Morales se ganó el favor de los políticos más conservadores de Estados Unidos cuando decidió trasladar la Embajada en Israel de la ciudad de Tel Aviv hacia Jerusalén, en mayo de 2018.

Gracias a esa jugada táctica el presidente guatemalteco consiguió apoyo republicano en Washington en su cruzada para destruir a la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG).

Pero quienes también pueden salir ganando de las relaciones cercanas entre Guatemala e Israel son los empresarios de ese país, que anunciaron la creación de un fondo privado de US$2 mil millones para invertir en Guatemala.

El ministro de Economía, Acisclo Valladares Urruela, explicó que hay interés de las firmas israelíes para invertir en infraestructura, telecomunicaciones y energía. Y también en la ‘industria del entretenimiento’. El funcionario dijo a Nómada que hasta mediados de febrero de 2019 ya han avanzado las conversaciones con los empresarios de Israel:

—En 2018 se anunció un fondo privado de Israel para invertir US$2 mil millones en Guatemala. ¿Cómo va ese proceso?
—Creemos que sí se van a materializar las inversiones, pero ellos están en su proceso de analizar las opciones que tiene Guatemala. Se les compartió la cartera de proyectos que ya tenemos en ANADIE, que es la primera hoja que deberíamos revisar de proyectos que interesen. Ellos estaban viendo temas financieros, temas privados. Incluso, algunos temas de la industria del entretenimiento que les interesaban.
—¿Entretenimiento? ¿como cuáles?
—Por ejemplo, juegos electrónicos. Y de otros, como casinos y de este tipo de temas. Obviamente les explicamos que aquí hace falta una regulación para el tema de juego o de ese tipo de juegos que no son electrónicos, sino que ya son de otro tipo, pero hay interés.
—¿Y por qué hay interés en casinos?
—En ese tema pues hay una iniciativa de ley que está en el Congreso. Y sin esa iniciativa de ley es poco lo que se puede hacer. Más que nada tenemos que controlar el dinero que fluye, sobre todo en temas de juego, que son temas delicados, por eso se necesita una legislación adecuada.

Valladares enfatizó que explicaron a los empresarios de Israel sobre la falta de regulación en Guatemala, pero sostiene que los casinos son un rubro de interés para los potenciales inversores.

—Ya mandaron gente a Guatemala para analizar opciones de inversiones y están a la expectativa de las negociaciones de Estado a Estado—, explicó Valladares.

El funcionario no detalló qué empresas israelíes quieren instalar casinos en Guatemala, aunque dejó claro que hay interesados.

El magnate que prestó su avión a Jimmy

En Israel las leyes prohíben los casinos y los últimos fallos judiciales incluso han sido severos contra los juegos de azar en línea.

“Según la ley judía, Halajá, los juegos de azar están prohibidos para los judíos en cuanto que son vistos como una actividad inmoral que además incita a la adicción. En consecuencia, los casinos son ilegales en Israel, motivo por el que sus ciudadanos viajan a otros países para satisfacer sus vicios más inconfesables”, reportó se reporto en una investigación.

Pero hay un actor clave en las relaciones entre Estados Unidos e Israel que tiene intereses en ese sector: Sheldon Adelson.

Con una fortuna de más de US$30 mil millones, Adelson es uno de los hombres más ricos de Estados Unidos, gracias a sus inversiones en inmuebles, y sobre todo, en casinos.

Adelson además es un defensor del Estado de Israel y apoya frontalmente a los grupos más conservadores de ese país, que se oponen a la búsqueda de una solución pacífica al conflicto con Palestina en su disputa por Jerusalén.

En Estados Unidos sus inversiones también abarcan el campo de la política, al punto de llegar a ser uno de los principales financistas de la campaña electoral de Donald Trump.

Las Vegas Sands, de Adelson, tiene inversiones en Estados Unidos, Singapur y Macao. Su proyecto en España, Eurovegas, fracasó en 2013 debido a las discrepancias con el gobierno español, pero ha buscado nuevas oportunidades de negocio.

De acuerdo con ProPublica, Adelson ahora quiere invertir en Japón e incluso tiene el apoyo de Donald Trump para conseguir las licencias de operación.

En Guatemala no hay registros de que Adelson aporte a campañas de políticos y no hay claridad sobre un plan para invertir, pero Nómada reportó que el presidente Jimmy Morales y una delegación de funcionarios y particulares guatemaltecos viajaron a Israel en un avión que le pertenece.

 

Adelson fue un invitado de honor en el acto de inauguración de la Embajada de Guatemala en Jerusalén; se sentó justo detrás de Jimmy Morales y su esposa Patricia Marroquín, y del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu.

 

La primera dama Patricia Marroquín y Jimmy Morales reciben flores en su llegada a Jerusalén. Atrás, el avión de Adelson.

Netanyahu, por su lado, también ha cabildeado a favor de una legislación pro casinos y los juegos de azar en el estado judío, aunque no ha tenido éxito.

En Guatemala no hay una regulación clara para los juegos de azar. En el Congreso, la iniciativa 4294, para regular las apuestas y el flujo de dinero de esas actividades, está engavetada; ese proyecto pretende crear registros y controles del capital que producen los establecimientos que son autorizados por Gobernación Departamental.

Dos casos desafortunados de inversión israelí

Hay dos experiencias de negocios pasados entre Guatemala e Israel que no fueron los mejores. Por ejemplo, Israel vendió armas y repuestos al ejército de Guatemala durante el conflicto armado interno, cuando ya eran de conocimiento público las matanzas de civiles, principalmente de pueblos indígenas, a manos de las fuerzas armadas del Estado.

Incluso, Estados Unidos ya había suspendido la asistencia militar a Guatemala a finales de la década de 1970, como respuesta a las violaciones a los derechos humanos del ejército guatemalteco, cuando Israel participó en el negocio de armas que se usaron en la guerra interna.

Una empresa israelí y la vicepresidenta Roxana Baldetti fueron las piezas clave en 2014, en una trama de corrupción que involucraba a una “fórmula mágica” que habría de limpiar el Lago de Amatitlán.

El proyecto se hizo público el 26 de noviembre de 2014 y dos días después adjudicaron Q137 millones a la empresa israelí M. Tarcic Engineering LTD, para comprar 93 mil litros del supuesto descontaminante.

La empresa recibió de inmediato un pago de Q22 millones para empezar el trabajo y el resto del dinero les serían transferidos en los siguientes tres años. La fórmula era un fraude y jamás iba a limpiar el lago.

Baldetti fue condenada a 15 años de prisión y el empresario israelí Hugo Rodolfo Roitman Braier recibió una condena de 11 años de cárcel por asociación ilícita y fraude.

 

A pesar de esas dos malas experiencias, hay interés en el gobierno de Jimmy Morales para hacer negocios con los empresarios israelíes en rubros cuestionados.

Intercambio comercial entre los dos países

De acuerdo con el Banco de Guatemala, en los últimos 5 años la inversión extranjera directa de Israel en Guatemala alcanzó los US$133.7 millones, principalmente en el área de energía.

Los ministerios de economía de Israel y Guatemala han sostenido comunicaciones para concretar la creación del multimillonario fondo de inversiones, que implicaría firmar acuerdos de alcance parcial —para definir el trato entre ambos mercados— y acuerdos de protección de inversiones —para dar certeza jurídica—.

Incluso, el ministro Valladares dice que si las cosas marchan bien se podría firmar un acuerdo de libre comercio entre Guatemala e Israel, para atraer más inversiones en el futuro.

Yossi Abadi, director del fondo de inversiones de Israel, no respondió a las consultas de Nómada.

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